Descripción general y contexto
Un frasco lavador de gases trata un gas haciéndolo burbujear a través de un líquido. El gas entra por un tubo que llega cerca del fondo del frasco, se fragmenta en burbujas al salir de la punta, asciende por el líquido y sale por una salida en la parte superior, y en el proceso el líquido puede lavar impurezas, secar o humidificar el gas o absorber un componente para su análisis.
Una placa de vidrio sinterizada (fritada) en la entrada fragmenta el gas en burbujas mucho más finas y aumenta enormemente el contacto gas-líquido y la eficiencia del lavado o la absorción. La forma clásica es el frasco de Drechsel.
