Descripción general y contexto
Un acabado craquelado llena el vidrio con una fina red de grietas que capta y fractura la luz, de modo que una vela encendida en su interior se dispersa en un brillo centelleante tipo mosaico. El efecto da a un vaso por lo demás liso un carácter rico, decorativo y antiguo: mucho interés visual por poco coste.
Es una elección popular allí donde importa el ambiente: la luz fragmentada se lee como cálida y festiva, lo que se adapta a las velas de evento, temporada y regalo.
