Descripción general y contexto
Preparar portaobjetos para su examen significa pasarlos por una secuencia de colorantes, alcoholes y clarificantes, y los frascos para portaobjetos los sostienen durante esos pasos. Las ranuras del vidrio mantienen los portaobjetos separados y erguidos para que el reactivo bañe ambas caras por igual: el frasco Coplin es la versión pequeña clásica, con cubetas de tinción más grandes para lotes.
Los reactivos implicados —alcoholes, xileno, colorantes ácidos y básicos— son agresivos, así que el frasco se fabrica de vidrio químicamente resistente que no ataca la química, y una tapa limita la evaporación de los disolventes volátiles entre pasos.
