Descripción general y contexto
Introducir los dedos en un tarro de mascarilla o crema aporta bacterias y agua que pueden estropear el producto, así que las marcas cada vez más acompañan un tarro de boca ancha con una cuchara o espátula. Integrar una ranura para esa herramienta en la tapa significa que el aplicador nunca se pierde y que la forma higiénica de usar el producto siempre está a mano.
Es una pequeña idea de diseño con un beneficio real: producto más limpio, mayor vida útil en uso y un ritual más cuidado y de estilo spa.
