Descripción general y contexto
El matraz Kjeldahl está fabricado específicamente para el método Kjeldahl, la forma clásica de medir el contenido de nitrógeno de una muestra —y de ahí la proteína—. La muestra se hierve en ácido sulfúrico concentrado con un catalizador hasta que se digiere por completo, un paso violento, humeante y de alta temperatura que el matraz debe soportar.
Su rasgo definitorio es el cuello largo: actúa como un refrigerante de aire, dejando que el vapor de ácido se condense y vuelva al matraz, para que la digestión no se seque ni pierda muestra, mientras mantiene los vapores corrosivos alejados del operario y del calentador.
